Miguel Cabrera fue el bateador más destacado en la derrota de la selección de Venezuela en un encuentro de exhibición ante los Marlins de Miami, con pizarra de 6 carreras por 5.
El choque celebrado en Júpiter, Florida, el martes por la noche, sirvió para ver nuevamente a una de las novenas más poderosas del mundo. En ella, el MVP de la Liga Americana mostró sus credenciales e hizo creer que jamás se había quitado el uniforme tricolor.
El maracayero tuvo cuatro viajes al plato en los que disparó un cuadrangular y par de batazos de dos esquinas, empujando cuatro de las cinco anotaciones del combinado tricolor en el Roger Dean Stadium.
El bambinazo de Cabrera en el séptimo capítulo, con Omar Infante a bordo, sirvió para romper el empate y establecer una ventaja de 5 carreras por 3, pero que al final no pudo ser aprovechada por el relevo de Venezuela.
“Tú ves ese lineup y quedas intimidado”, afirmó Mike Redmond, mánager de los Marlins de Miami, después del triple remolcador de dos carreras de Bryce Petersen ante Ronald Belisario en el noveno episodio para darle cifras definitivas a la pizarra.
El corazón ofensivo de Venezuela, compuesto por Miguel Cabrera, Pablo Sandoval y Carlos González –quien llevó al plato la otra rayita de los dirigidos por Luis Sojo–, se combinó en 2012 para un total de 78 jonrones y 287 remolcadas.
“Es como una serie de nombres para armar un lineup en MLB The Show (el videojuego)”, expresó Wade LeBlanc, abridor de los Marlins en este amistoso y candidato a ocupar el quinto puesto de la rotación del club.
Para Cabrera, fue la oportunidad de enfrentar nuevamente a su ex equipo. “Él era un jugador especial para nosotros cuando llegó a las mayores”, rememoró Redmond al Palm Beach Post.
Miguel Cabrera ha llegado al Clásico Mundial de Béisbol en excelente forma física y tiene la etiqueta del jugador más peligroso del torneo. Probablemente lo exhibido ante la novena de Miami sea un adelanto de quien asegura tener sed de título con su país.
Probablemente veremos muchos extrabases y una importante cifra de remolcadas provenientes del estelar antesalista de los Tigres de Detroit, así como el respaldo invaluable de Sandoval y González, consolidando una alineación temible.


