La Sexta Herramienta: días difíciles

Foto: Diario Panorama

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Va a tener que pasar mucho tiempo para superar la derrota de Venezuela en el Clásico Mundial de Béisbol

Lo teníamos todo: un gran equipo, peloteros excepcionales, disposición, entusiasmo y concentración; pero en dos juegos se nos fue la vida.

No hubo tiempo para reaccionar y no merecimos el ansiado pase a la segunda ronda. He recibido comentarios de aliento, pero también duras críticas, que acepto para mejorar en lo profesional y en lo personal. Entiendo a la perfección el ardor de los fanáticos porque yo también me siento frustrado y decepcionado; al igual que mis compañeros jugadores y técnicos, no me lo esperaba. Fue un verdadero shock.

Esta experiencia no la cambio por nada

No hay duda que me ayudará a crecer y a entender lo complejo del béisbol, un deporte donde nada está garantizado hasta el out 27. Siempre lo supe, pero la corta travesía en el Clásico me lo confirmó.

Aquí hay que luchar día tras día por un puesto, hay que sudar cada turno para mantenerte entre los mejores; y tal vez en el futuro podrás sentirte satisfecho con la carrera que forjaste. Ese es mi sueño. Desde que tengo cinco años elegí este camino, tomé el guante y la pelota, y desde entonces no dejo de maravillarme con este juego. Pero a veces son más las tristezas que las alegrías.

Ya basta de hablar de lo negativo, porque los recuerdos bonitos abundan. ¿Que si no sentí la camiseta vinotinto? Están locos los que me hacen esa pregunta, ¡claro que la llevé con todo el orgullo del mundo! Fue una de las mejores partes del torneo.También ver el tricolor nacional llenando las gradas de tierras extranjeras, escuchar las notas del himno nacional y, por supuesto, saber que cuento con el apoyo incondicional de mis familiares desde la tribuna.

Al final del cuento esto nos unió a todos los venezolanos, sin importar diferencias políticas, económicas o sociales; vivimos la misma pasión. Hasta quienes no gustan del béisbol apostaron por nosotros y por eso estoy inmensamente agradecido. Dimos muestras de que somos un gran país, que apoya a sus atletas.

Estar rodeado de figuras, que año tras año en Grandes Ligas también dejan el nombre de Venezuela en alto, es algo que no se repite mucho en tu carrera. Miguel Cabrera, Pablo Sandoval, Marco Scutaro, Ramón Hernández, Miguel Montero, Gerardo Parra y así puedo nombrar a los 28 gigantes que conformaron el roster venezolano, solo tengo que decir: gracias.

Al cuerpo técnico encabezado por Luis Sojo, Andrés Galarraga, Omar Malavé, entre otros, también gracias. Nunca olvidaré la experiencia y desde ya saben que cuentan con este venezolano que está dispuesto a volver a llevar el uniforme nacional sin pensarlo dos veces.

¡Hasta la próxima!