Dave Hudgens: “La expectativa con Leones es ganar”

Hudgens

Hizo varias veces historia pero solo un breve episodio marcó su futuro. Un antes y un después hubo en la carrera de Dave Hudgens en ese preciso instante del 7 de enero de 2011. Los Leones del Caracas no solo le otorgan la confianza nuevamente sino la oportunidad de volver a retomar la simpatía de esa complicada afición caraqueña.

El logro más grande de Hudgens fue haber guiado a los felinos a su último cetro conseguido hasta hoy.

No fue cualquier trofeo el que levantó el californiano en la noche del 30 de enero de 2010. El rival caído fue el más acérrimo de los adversarios de los avileños: los Navegantes del Magallanes, a quien nunca habían derrotado en una final pero sí tenían dos subcampeonatos contra ellos. El estadounidense cosechó otro hecho inédito al terminar dos campañas con cuarenta triunfos o más.

Ese pedigrí más la experiencia que arrastra como instructor de bateo de los Mets de Nueva York, por tres años consecutivos, fue la excusa de la gerencia para entregarle nuevamente el mando de la cueva izquierda del Estadio Universitario.

“Es una buena liga pero siempre hemos sido competitivos”

“Me siento bien”, celebró luego del encuentro primaveral del viernes. “Leones es una excelente organización. Siempre están pendientes de formar peloteros y es buen equipo. Conozco a gran parte de los jugadoresque están en el club. No es fácil”.

En su última incursión en Venezuela tuvo que enfrentar a los Tigres de Aragua, en un juego extra, para ser desterrado de la final del 2011. En ese preciso instante se marchó por la puerta trasera bajo el disgusto de la afición y de la oficina central de los melenudos.

La molestia tuvo que ver con el octavo inning del encuentro de ese 7 de enero.

José Mijares estaba en el morrito por Aragua. Había entregado par de boletos consecutivos a Grégor Blanco y Asdrúbal Cabrera. Josh Kroeger consumía turno, sin outs en la pizarra y teniendo la carrera del empate en la intermedia.  Bajo el asombro de todo el parque ubicado en Los Chaguaramos, Hudgens mandó a sacrificar a quien fuera elegido Jugador Más Valioso de esa zafra.

La polémica no se redujo al enviar a tocar a Kroeger, una frase que luego se convirtió en una tendencia mundial en Twitter. El leñador fue obligado a insistir en mover los corredores pese a tener dos strikes en la cuenta. En tres ocasiones falló y se ponchó. Los que seguían atrás en la alineación no pudieron traer a Blanco al plato y los selváticos cayeron.

Caracas jugó para quinientos después de ese día, no les bastó para llegar a la final y esa fue la última vez que se supo de Hudgens, hasta hoy.

“El béisbol es un juego complicado”

“Hay un montón de cosas que tienen que ir de una manera correcta. Aún cuando tengas a los mejores peloteros son muchos factores presentes que influyen para poder ganar: las lesiones, los jugadores importados deben tener un buen desempeño y el todos deben ejecutar y hacer las cosas bien  Nosotros tuvimos un buen año en esa segunda campaña pero no se puede ganar el título siempre”, reflexiona al otro lado del teléfono.

Hudgens es el plan B que activó Leones ante los asuntos personales que tiene que atender Omar Vizquel y que impedirán que tome las riendas del club en octubre. La respuesta negativa del legendario campocorto llegó este jueves, un día antes de que se anunciara el regreso del otrora primera base de los Atléticos de Oakland.

“Las expectativas con Leones son las mismas de todos los años: ganar un campeonato. Esa es la meta. Cuando empieza la temporada eso es en lo único que pensamos”, manifestó.

“Todos los años son diferentes. Hay distintos retos y hay nuevos jugadores. Cada año ganamos más experiencia que nos sirve para manejar nuevas situaciones. Tenemos la esperanza de tener una mejor campaña y haremos un mejor trabajo”.

“Esa es la misión”, prometió.