En el complejo Salt River Field en Scottsdale, Arizona, solo se respira entusiasmo. El clima es contagioso, tanto, que apenas llegué el domingo 10 de febrero y me puse mi uniforme de inmediato una sonrisa se dibujó en mi rostro.
No pude evitar llamar a mi mamá esa tarde y contarle que ya era feliz con el solo hecho de vestir mi jersey púrpura, con el número 5 estampado en la espalda. Así es Spring Training.
No importa si el año pasado quedaste campeón o te eliminaron.
“El ánimo está arriba”
Solo puedes pensar en las posibilidades que la nueva temporada puede traer para el equipo y para ti mismo. Te activas, te enfocas y se comienzan a calmar esas ansias de béisbol que sentiste durante el offseason.
Fue curioso cómo llegué a Arizona. Les tengo que contar que debí reportarme el sábado 9, pero perdí mi vuelo. Fue un “corre-corre”, pero al día siguiente, a las 6.00 de la mañana, ya estaba encaminado con mi familia. Valió la pena el esfuerzo para llegar a ese paraíso en medio del desierto.
El primer día, antes de reencontrarme con algunos de mis compañeros, me esperaban tres niños con los que disfruté mucho grabando un comercial para la campaña del vigésimo aniversario de la franquicia de los Rockies.
Fue un placer compartir con esos pequeños que te ven como si fueras de otro mundo, pero que en su inocencia saben que trabajando duro pueden llegar a ocupar tu puesto en un futuro no muy lejano.
“Para mí, Spring Training es una la mejores épocas del año”
Es su atmósfera, la manera de trabajar relajado, pero a la vez tienes la mentalidad puesta en mejorar y superarte a ti mismo.
Este año cambié la estrategia: me adelanté con mi preparación física unos cuantos meses y debo reconocer que di en el clavo.
Estoy en óptimas condiciones. Para mí es un regalo retomar la rutina del béisbol diario y convivir de nuevo con otros peloteros a quienes también admiras y con los que echas broma durante un BP en el que acostumbramos a “matar el cage” y botar algunas pelotas hacia lo más profundo del parque.
Pero entre toda la diversión, es bueno que sepan que la preparación no para. Bien temprano comienzan los entrenamientos porque al final del día ganar es la prioridad, no solo en la temporada que se avecina, sino en el Clásico Mundial de Béisbol, en el que les aseguro haré brillar la camiseta vinotinto.

