El zuliano fue inscrito en el roster semanal de Cardenales de Lara y su disponibilidad es inmediata tras una semana de entrenamientos. El derecho ayudará al norteamericano en los innings finales.
Juan Rincón será el alivio para recuperar uno de los mayores dolores de cabeza que aqueja a Pedro Grifol.
El pitcher marabino lanzó el jueves pasado un juego simulado y entre sesiones de bullpen completó su preparación para entrar en el roster de Cardenales de Lara en la quinta semana. El zuliano es la pieza más importante entre las novedades que registran los pájaros rojos para este período y está listo para enfrentar a los Leones del Caracas, el martes.
A diferencia del año pasado, el ex grandeliga ocupará un rol importante en los episodios finales no en la rotación. En el certamen anterior abrió seis de los siete juegos en los que actuó pero no tuvo mucho éxito. En veintinueve entradas ponchó a veinticuatro oponentes, aceptó diecisiete carreras, concedió catorce pasaportes y dejó efectividad de 5.22.
“La primera vez que hablamos [en referencia a su conversación con Pedro Grifol] quedamos en que iba a ir al bullpen”, explicó el derecho al portal oficial de los crepusculares. “Creo que ahorita no hay un cerrador fijo en el equipo y vamos a ver si puedo cumplir con ese rol si en definitiva es el que me asignan”.
El piloto del elenco larense ha empleado diferentes piezas para cerrar los encuentros. En esa función han desfilado Jeff Farnsworth, Stephen Pryor, Justin Cassel, Raúl Rivero y Scott Patterson. Es este último el que posee la condición de cerrador al momento de escribir estas líneas y el que mayor éxito ha proporcionado en ese rol con tres rescates en cuatro salidas.
Rincón viene de fungir como taponero con los Bluefish de Bridgeport (liga independiente) y cerró con éxito veintitrés partidos en cuarenta y dos presentaciones. El derecho dejó efectividad de 2.98, guillotinó a 51 rivales en 45.1 entradas, otorgó 19 boletos y aceptó 15 carreras limpias.
“Cual sea la función que me asignen espero que sea en los innings finales”, anheló el zuliano. “Al final es cuando hay más adrenalina porque hay menos margen de error. No es no lo haya al principio pero a medida que avanzan los encuentros hay más presión”.
Si el deseo del relevista de los pájaros rojos se cumple entonces podrá ayudar a su club a corregir los inconvenientes presentes en el segundo peor bullpen de la liga. Los relevistas barquisimetanos exhiben una efectividad colectiva de 4.63.
El dato
Scott Patterson tiene dieciséis juegos salvados en cuatro años de experiencia con Cardenales de Lara. El récord para un importado de la franquicia es 21 en poder de Ryan Houston.
