El receptor mirandino se convirtió en el segundo venezolano en ver acción detrás del plato al superar los cuarenta años de edad.
José Alguacil había dicho en la jornada inaugural que Henry Blanco iba a debutar la próxima semana.
Pero al parecer el curtido receptor, quien hace menos de una semana se encontraba con los Cascabeles de Arizona en las Series Divisionales, no aguantó la fiebre y se uniformó de una vez con los Bravos de Margarita, un día antes del debut de Don Baylor como mánager de los insulares.
Blanco llamó los pitcheos en su primer juego del naciente campeonato del béisbol venezolano.
Pero no fue cualquier partido pues el mirandino cumplió cuarenta años hace mes y medio.
José Javier Montilla, autor de la base de datos virtual de estadísticas de nuestra pelota, nos confirmó que Blanco es apenas el segundo receptor de la historia del circuito rentado nacional en llamar los pitcheos de un careo con cuarenta primaveras, emulando a Guillermo Vento, quien lo hizo en trece ocasiones entre 1962 y 1966, según la Enciclopedia del Béisbol.
Otros dos máscaras han hecho algo similar pero ambos nacieron fuera de nuestras fronteras.
El cubano Mike Guerra defendió la receptoría de los Licoreros de Pampero en tres partidos en 1955 mientras que Quincy Trouppe, con los Navegantes del Magallanes, estuvo detrás del plato en 1952.
Vento es, entre los mencionados, el de más experiencia pues su última incursión en la pelota criolla ocurrió cuando tenía cuarenta y cinco años.
Ocurrió así
Oscar Salazar es, hasta el tercer juego de la temporada, el líder en carreras anotadas (6) y jonroners (3) y co líder en impulsadas (7). El “Cachi” ha pegado cuadrangulares en sus tres primeros partidos de la temporada algo que no ha sucedio al menos desde 1.990, según los registros oficiales que pueden hallarse.
Ramón Cabrera y su papá, Alex, debutaron en la misma fecha pero con 17 años de diferencia. Alex Cabrera falló con un elevado al jardín central en su primer turno, el 14 de octubre de 1994. Su hijo pegó un doble en su primera oportunidad con el madero, el viernes.
Carlos Rivero descargó su primer vuelacercas en la Liga Venezolana de Béisbol Profesional. El batazo fue el primer hit del antesalista, quien se embasó en su primer turno como profesional por error de Alex Liddi.
Grégor Blanco dijo durante los entrenamientos otoñales que este año iba a estafar más bases y ayer dio su primer paso. El jardinero central de los Tiburones de La Guaira conquistó dos veces el segundo cojín ante la mirada inocente de Gustavo Molina. José Luis Oviedo, recopilador estadístico del Magallanes, nos recordó que el mirandino estafó dos bases el 21 de diciembre del año pasado, por última vez.
Óscar Pérez, un cotizado prospecto de los Medias Rojas de Boston, hizo su estreno en el béisbol venezolano al reemplazar a Edwin Bellorín en la receptoría. La promesa de la segunda posición se ponchó en su primer y único turno de la jornada del viernes.
